Quistes Paraováricos
Resumen
Describir los hallazgos por imagen de los quistes paraováricos y presentar los casos diagnosticados por imagen en nuestro hospital en los últimos años. Los quistes paraováricos constituyen hasta el 10-20 % de las masas anexiales. Embriológica e histológicamente pueden ser mesoteliales, paramesonéfricos (C. de Wolf) o mesonéfricos (C. de Müller). Se diagnostican más frecuentemente en mujeres en edad fértil, entre la 3ª y 4ª década de la vida. No obstante, en adolescentes es donde se ven de mayor tamaño. Esto ocurre porque los de pequeño tamaño, al ser asintomáticos, pasan desapercibidos hasta edades mayores. Suelen ser uniloculados y se localizan en el mesosálpinx o en la porción del ligamento ancho que se localiza entre la trompa y el ovario. Por ello el ovario ipsilateral no se afecta y mantiene su configuración normal. Habitualmente son asintomáticos y dan síntomas los de gran tamaño o si se complican con torsión, hemorragia o rotura. Malignizan hasta un 2-3%. Normalmente no necesitan tratamiento ni seguimiento. Si son sintomáticos, el tratamiento de elección es la cistectomía respetando el ovario. Los hallazgos de imagen habitualmente son espEcíficos. En ecografía y TC se observa una imagen quistíca, pero es la RM donde se muestra claramente la relación independiente del quiste paraovárico respecto al ovario ipsilateral. El diagnóstico diferencial incluye el quiste ovárico simple, quiste de inclusión peritoneal e hidrosalpinx. La presencia de una imagen quística ovalada o redondeada en íntimo contacto, pero separada del ovario es el hallazgo de imagen clave para el diagnóstico de esta entidadDescargas
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Publicado
16-09-2026
Número
Sección
Imagen abdominal
Cómo citar
Quistes Paraováricos. (2026). Piper SERAM, 1(1). https://piper.seram.es/piper/article/view/12109