Diagnóstico por imagen del linfoma pediátrico: Hodgkin frente a no Hodgkin

Autores/as

  • Gema María Vázquez Portillo HOSPITAL UNIVERSITARIO PUERTA DEL MAR Autor/a
  • Natalia Cosano Lucas HOSPITAL GENERAL VIRGEN DE LA LUZ Autor/a
  • Laura Arroyo Pareja Hospital Universitario Puerta del Mar Autor/a
  • David Jesús Torres Crespo HOSPITAL UNIVERSITARIO PUERTA DEL MAR Autor/a
  • Diego José Torres Duque Hospital Universitario Puerta del Mar Autor/a
  • Nicolas Ruiz Diaz Hospital Universitario Puerta del Mar Autor/a
  • Miriam Aybar Cifuentes Hospital Universitario Regional de Málaga Autor/a
  • Alicia María Reyes Núñez Hospital Universitario Puerta del Mar Autor/a

Resumen

Destacar la importancia de las pruebas de imagen en el diagnóstico diferencial entre LH y LNH en edad pediátrica, señalando hallazgos típicos. Los linfomas constituyen la tercera neoplasia más frecuente en la infancia, tras leucemia aguda y tumor cerebral. Las pruebas de imagen presentan un papel clave en la valoración inicial, estadiaje, respuesta al tratamiento y seguimiento de los linfomas. Existen diferencias en la presentación, distribución y patrones de imagen entre linfoma de Hodgkin (LH) y linfoma no Hodgkin (LNH) que el radiólogo debe reconocer para orientar al clínico. En el LH infantil, la forma más común de presentación es la linfadenopatía cervical indolora, la cual suele acompañarse de afectación del mediastino. Son habituales síntomas como fiebre, pérdida de peso, prurito y sudoración nocturna. En linfomas no Hodgkin (LNH), la presentación suele ser extraganglionar, principalmente intraabdominal o intratorácica. Puede manifestarse como abdomen agudo o masas que comprimen órganos vitales. Los síntomas sistémicos son menos frecuentes que en la EH. La ecografía es útil en la evaluación inicial abdominal, infiltración testicular y seguimiento de adenopatías. La radiografía de tórax ofrece información preliminar sobre el mediastino y pulmones. La TC con contraste permite una evaluación detallada del tórax, cuello, abdomen y pelvis. La RM se reserva ante sospecha de afectación del sistema nervioso central (infrecuente en pediatría). La PET con F18-FDG (TC o RM) es esencial para la evaluación inicial. En radiología pediátrica es esencial aplicar la menor radiación posible sin comprometer la calidad diagnóstica. Es fundamental que los radiólogos estén familiarizados con ambos tipos de linfoma.

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Publicado

16-09-2026

Número

Sección

Imagen pediátrica

Cómo citar

Diagnóstico por imagen del linfoma pediátrico: Hodgkin frente a no Hodgkin. (2026). Piper SERAM, 1(1). https://piper.seram.es/piper/article/view/12190